Escrito por los alumnos de la clase de Producción de textos escritos de Cristina Lostado: Alejandra Zamora, Daniel Balsells, Clarissa Ramos, Alan Rosales, Mateo Calderon, Lucy Anker, Laysa Mourao, Ingrid Chavez, Qingxuan Shi, Bethany Abebe, Shiyi Ren, Daisy Palacio, Patricia Acosta, Amanda Fröehlich, Kimberly Sanchez.
El Jueves, 13 de Noviembre, en el Centro de Lenguas Modernas, los estudiantes de la profesora Cristina Lostado de la clase de Producción de Textos Escritos entrevistaron al autor y Profesor de ELE, Walter H. Océano. El enfoque del encuentro era explorar las experiencias e inspiraciones reflejadas antes de la presentación de su segunda novela, «En realidad, no. Sentir,» además de plantear preguntas específicas sobre el contenido de sus obras.
Walter fue un profesor Erasmus pre-doctoral. Empezó su carrera en 1991, cuando fue contratado en Holanda para ser profesor de español mientras acababa sus estudios. Su plan era hacer la tesis pero no pudo acabarla en Holanda y se volvió a España. El reto más grande de su carrera como docente era entrar en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada, uno de las escuelas más prestigiosas para aprender español en España. A través de la Universidad de Granada, tuvo la oportunidad de tener una estancia en la Willamette University, Oregon. Después de un tiempo allí, regresó a España, para enseñar español a estudiantes Erasmus en la Universidad de Sevilla.
Walter H. Océano en realidad es un seudónimo de Alfonso Martínez Baztán. Surgió en su niñez, cuando estaba escribiendo obras de literatura en la escuela, decidió inventar su seudónimo. Entonces se le ocurrió el nombre de Walter H. Océano. Pensó en muchos aspectos, primero quiso que su nombre representara WHO «quién» en inglés. Segundo, el nombre Walter viene de un filósofo alemán. Por último, la parte «H» de su nombre, significa Herbert, que era el nombre en alemán de su abuelo. Océano, lo escogió por su gusto por el mar. Este seudónimo lo ha usado en varios concursos literarios en los que ha participado con relatos y cuentos cortos.
Walter, Alfonso, empezó a perseguir su sueño de ser un autor famoso. Hasta ahora, Walter ha escrito dos novelas, la primera una exploración emocionante y abstracta de las vidas de unos españoles, y la segunda lleva al lector a un mundo distópico dominado por la tecnología.
Al acercarnos a las obras de Walter H. Océano, descubrimos varios temas centrales como hilo conductor en sus historias. Nos explicó que quiere que sus lectores entiendan sus libros desde su propio punto de vista. Quiere que sus novelas reflejen temas universales: problemas cotidianos y conceptos del tiempo y el espacio para las generaciones venideras, destacando la accesibilidad a la información y el desarrollo de las nuevas tecnologías.
Sobre su primera novela ¿Y tú, cuándo mueres?, el autor explicó que muchos aspectos del libro fueron inspirados en su propia vida y en las personas que observaba a su alrededor. Contó que algunos personajes estaban basados en personas reales, y que uno de ellos estaba inspirado en él mismo y en su propia historia. También comentó que el personaje de Lidia estaba basado en una amiga suya, al igual que todos los personajes, y que su deseo era que todos vivieran en un mundo mejor. Comentó que le gusta observar cómo la gente camina, se viste y actúa para crear personajes con muchos detalles, y que incluso se pone en la perspectiva de ellos. Además, nos reveló que le gusta jugar con diferentes narradores y puntos de vista, y que no le interesan las historias fáciles. Habló sobre temas fuertes en sus libros, como el sexo, drogas y corrupción, y mencionó que estuvo investigando cómo escribir escenas sexuales sin ofender. También compartió que parte de su inspiración viene de sus propias experiencias, incluso de historias de su familia.
En su última novela, recién publicada, se exploran temáticas nuevamente sobre el espacio y el tiempo, además de incluir su preocupación por la tecnología y el concepto de la realidad. Walter nos contó que quería publicar En realidad, no. Sentir antes de que pudieran suceder eventos que aparecen en la novela en el mundo real. En su libro, los personajes se encuentran en medio de dos realidades diferentes, una utopía basada en la tecnología avanzada y una distopía sin ella. Los personajes principales, Karl y Buss intentan volver a la realidad tecnológica con la ayuda de los otros personajes.
En conclusión, ha sido una experiencia muy interesante porque no siempre hay una oportunidad de tener una conversación con el autor del libro. Agradecemos a Walter, a Cristina y a Maribel de la Biblioteca del CLM por facilitarnos este encuentro. En la entrevista, pudimos conocer de cerca a Walter y detalles que no hubiéramos conocido de otra manera. La entrevista fue muy profunda y nos ayudó a entender de manera única el modo de pensar del propio autor.
En horario de 9:00 de la mañana a 9:00 de la noche, podrás pasarte por el pintoresco patio central del Centro de Lenguas Modernas, Placeta del Hospicio Viejo s/n (18009, Granada), en pleno corazón del Realejo. ¡Te esperamos!
Belén CLM (obra de Sara Meca)
Concurso de Microrrelatos
Corona de Adviento
Árbol de los Deseos
Stand recolecta de ropa y calzado en favor de la Asociación Madre Coraje (hasta el 22 de diciembre)
Mercado de Navidad (1 a 18 de diciembre)
Actos de clausura Cursos de Otoño (11 de diciembre)
Sorteo solidario de una cesta de Navidad en colaboración con la ONG Save The Children en beneficio de los niños y niñas de Palestina
Mercado de Navidad
Mercado de Navidad del CLM: artesanía, solidaridad y celebración
Del 1 al 18 de diciembre, el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada celebra una nueva edición de su ya tradicional Mercado de Navidad, un espacio en el que artesanía, cultura y solidaridad se unen para ofrecer a la ciudad de Granada un ambiente festivo único.
Como cada año, nuestro patio interior, cuidadosamente decorado, acoge un total de seis stands rotatorios en el que en la edición de 2025 participarán un total de 16 expositores entre artesanos, creadores y asociaciones de diversa índole que permitirá al público descubrir productos artesanales muy diferentes: cerámica, joyería, textiles, decoración, ilustración, productos naturales y piezas únicas realizadas a mano.
Un lugar protagonista de nuestro pintoresco patio lo volverá a ocupar nuestro belén artesanal, elaborado por personal del CLM que año a año enriquecemos y ampliamos con nuevos personajes y elementos decorativos.
Podrás disfrutar, de manera gratuita, de nuestro ambiente navideño de lunes a jueves, de 9:00 a 21:00. El día 8 de diciembre, nuestras instalaciones permanecerán cerradas.
Además de los stands, el CLM organiza varias acciones solidarias en estas fechas:
➡️Recogida de ropa y calzado — Hasta el 22 de diciembre
En colaboración con Madre Coraje, mantenemos activo un punto de recogida para donar ropa y calzado en buen estado.
➡️Rifa solidaria de una gran cesta de Navidad
En apoyo a Save the Children, ponemos a la venta papeletas para el sorteo de una cesta navideña. Los fondos recaudados irán destinados a proyectos en beneficio de los niños y niñas palestinos.
Actos Clausura de Otoño
El 11 de diciembre a las 14:00 horas, nuestro patio interior acogerá el acto de clausura de los cursos de otoño del CLM. Durante este evento realizaremos el sorteo público de la cesta de Navidad solidaria y el CLM December Sound.
IV Concurso de Microrrelatos de Navidad CLM
Da rienda suelta a tu ingenio literario y comparte con todos nosotros un relato inédito escrito en español. El nuestro es un concurso abierto a todo el público cuyo relato ganador recibirá un bonito premio. ¿Te animas a participar?
El Mercado de Navidad del CLM se ha convertido en una cita especial para quienes disfrutan del arte, la creatividad y la solidaridad. Invitamos a todos los miembros de la comunidad universitaria y al público granadino en general a visitar nuestro mercado y a compartir con nosotros la magia de estas fechas.
Escrito por: Leah Vega (estudiante de Business en CSUCI)
Viví en Perú durante 17 años, prácticamente toda mi vida hasta terminar el colegio. Hace cuatro años me mudé a California para estudiar, y ahora estoy en mi último semestre de universidad. Quería cerrar esta etapa con algo diferente, algo que me sacara de la rutina y me diera una experiencia que nunca olvidaría, por eso decidí hacer un intercambio y elegí Granada, España.
Esta es la Catedral de noche, impresionante.
Desde que llegué el 22 de septiembre, Granada me ha sorprendido y encantado. La ciudad tiene un encanto especial: calles angostas con ese piso de piedra tan característico que le da un aire antiguo y acogedor a la vez. Vivo cerca del centro, lo que me facilita mucho la vida porque puedo caminar a restaurantes, tiendas y supermercados como Carrefour Express, donde encuentro lo básico cuando lo necesito. Pero mi favorito sin duda es Mercadona. Aunque es más pequeño que los supermercados grandes en Estados Unidos, aquí es súper popular y siempre encuentro mucha variedad, todo bien organizado y a buen precio.
Algo que me ayuda a mantener el equilibrio aquí es que me inscribí en un gimnasio que queda muy cerca de mi apartamento, a solo dos minutos caminando. Siempre me ha gustado hacer ejercicio porque me ayuda a desestresarme, seguir una rutina y mantenerme activa, lo cual es súper importante para sentirme bien durante esta experiencia lejos de casa.
Lo que más disfruto es la diversidad cultural que se siente en cada rincón. En cada esquina hay un restaurante diferente: italiano, español, latino, kebabs… y por supuesto, las tapas son la estrella. Salir a comer tapas con amigos es una excusa perfecta para disfrutar el ambiente, conversar y pasar un buen rato sin gastar mucho dinero. Además, el transporte público es práctico y rápido; recomiendo usar Google Maps para planear bien las salidas y saber qué bus tomar. El CLM me queda cerca, así que muchos días voy caminando, lo que también me permite conocer más la ciudad.
Una de las partes más emocionantes de esta experiencia han sido los viajes. Mi primer viaje fue a Ibiza con unas amigas; nos organizamos entre nosotras y fue una increíble manera de empezar esta aventura. El clima soleado, las playas espectaculares y la vida nocturna en los clubs hicieron que nos divirtiéramos muchísimo. Luego fui a Marrakech, en Marruecos, un lugar completamente diferente con una cultura muy única y especial. Fuimos con varios amigos y quedamos fascinados con la arquitectura, la comida y los mercados de la Medina, donde todo es súper económico y la gente muy amable. También hicimos tours al desierto, vimos camellos y vivimos una experiencia inolvidable.
Esta foto la tomé mi ultima noche en Marrakech, en el centro de la Medina.
Con el programa del CLM también fui a Málaga y Nerja, donde disfrutamos de playas preciosas y un clima espectacular. Lo bueno de estos viajes organizados es que la primera parte es educativa: nos cuentan la historia y los puntos turísticos más importantes, y después nos dejan tiempo libre para explorar, comer o comprar donde queramos, lo que hace que el viaje sea aún más especial. Por el fin de semana de Halloween viajé a Barcelona con varios compañeros del CLM; fue una experiencia divertida, con momentos muy graciosos y perfecta para aprovechar los últimos días del verano. También pude visitar Londres con una amiga; aunque fue un viaje corto de dos días, logramos conocer los lugares que queríamos y la ciudad me encantó, tal como la imaginaba. Y justo este último fin de semana hice un viaje de último minuto a Escocia. Me quedé maravillada con los paisajes, aunque hacía mucho frío, valió totalmente la pena.
En Londres, cerca del Big Ben.
La vista hacia los Highlands de Escocia.
Tengo varios viajes planeados para las próximas semanas: Francia, Toledo, Suiza e Italia. Sé que puede ser mucho y a veces es difícil recuperar energías para la semana, pero trato de aprovechar cada momento. Antes de venir a Europa quería conocer la mayor cantidad de lugares posibles, y eso es lo que estoy haciendo, siempre cuidando también mi salud física y mental.
Comparando con Perú, muchas cosas me resultan familiares, como el uso del bus, que es el principal medio de transporte allá también. Además, las tienditas pequeñas aquí me recuerdan a las «bodegas peruanas», perfectas para salir de apuros y eso me hace sentir un poco más cerca de casa. Por otro lado, me uní a un club de correr aquí en Granada, que ha sido genial para conocer gente local, practicar mi español y mantenerme activa.
Las clases aquí son bastante diferentes a las de Estados Unidos. Son presenciales, con tareas y exámenes en papel, y eso me gusta mucho más. En Estados Unidos todo es digital, y a veces eso me genera estrés porque recibo notificaciones a cualquier hora. Aquí puedo concentrarme mejor y disfrutar del tiempo sin tantas distracciones externas.
En resumen, vivir en Granada a los 21 años está siendo un cierre universitario diferente, lleno de aprendizajes, nuevas experiencias y momentos que sé que voy a recordar toda mi vida. Si tienes la oportunidad de hacer un intercambio, te lo recomiendo totalmente, porque te hace crecer no solo académica, sino personalmente, y te abre la mente a un mundo mucho más grande.
Living in Granada at 21: A Different Way to Finish College
I lived in Peru for 17 years, basically my whole life until I finished high school. Four years ago, I moved to California to study, and now I’m in my last semester of university. I wanted to close this stage with something different, something that took me out of my routine and gave me an experience I would never forget, so I decided to do a study abroad program and chose Granada, Spain.
This is the cathedral at night, gorgeous.
Since I arrived on September 22nd, Granada has surprised me and completely won me over. The city has a special charm: narrow streets with stone pavements that give everything an old and cozy feel. I live close to the center, which makes everything easier because I can walk to restaurants, shops, and supermarkets like Carrefour Express, where I get the basics when I need them. But my favorite is definitely Mercadona. Even though it’s smaller than the big supermarkets in the U.S., it’s super popular here, and I always find a lot of variety, everything well organized, and at a good price.
Something that helps me stay balanced here is that I signed up for a gym that’s really close to my apartment, just a two-minute walk. I’ve always liked working out because it helps me destress, stay active, and keep my routine, which is super important to feel good while living far from home.
What I enjoy most is the cultural diversity you feel everywhere. On every corner there’s a different type of restaurant: Italian, Spanish, Latin, kebabs… and of course, tapas are the main attraction. Going out for tapas with friends is the perfect excuse to enjoy the atmosphere, talk, and spend time together without spending much money. Public transportation is also very convenient and fast; I recommend using Google Maps to plan routes and see which bus to take. The CLM is close to me, so I walk there, and that also helps me get to know the city better.
One of the most exciting parts of this experience has been the trips. My first trip was to Ibiza with some friends; we planned everything ourselves, and it was an amazing way to start this adventure. The sunny weather, the beautiful beaches, and the nightlife made it super fun. Then I went to Marrakech in Morocco, a completely different place with a very unique and special culture. I went with some friends, and we were fascinated by the architecture, the food, and the markets in the Medina, where everything is very affordable and the people are really kind. We also did desert tours, saw camels, and had an unforgettable experience.
This photo was taken on my last night in Marrakech, in the center of the Medina.
With the CLM program, I also visited Málaga and Nerja, where we enjoyed beautiful beaches and great weather. What I like about these organized trips is that the first part is educational: they explain the history and the most important tourist spots, and then they give us free time to explore, eat, or shop wherever we want, which makes the trip even better. For Halloween weekend, I traveled to Barcelona with some classmates from the CLM; it was a super fun experience with a lot of funny moments and a perfect way to enjoy the last days of warm weather. I also visited London with a friend; even though it was a short two-day trip, we still managed to see everything we wanted, and I loved the city just as I imagined it. And just this past weekend, I took a last-minute trip to Scotland. The landscapes were stunning, and even though it was very cold, it was totally worth it.
Here in London, close to the Big Ben.
My view of the Scottish Highlands.
I have more trips planned for the next few weeks: France, Toledo, Switzerland, and Italy. I know it sounds like a lot, and sometimes it’s hard to recharge for the week, but I try to make the most of every moment. Before coming to Europe, I wanted to visit as many places as possible, and that’s exactly what I’m doing, while also taking care of my physical and mental health.
Compared to Peru, many things here feel familiar, like using the bus, which is also the main way to get around back home. The small shops here also remind me of Peruvian «bodegas», perfect for quick errands, and that makes me feel a bit closer to home. I also joined a running club here in Granada, which has been great to meet local people, continue to practice my Spanish, and stay active.
Classes here are pretty different from those in the U.S. They’re fully in person, with assignments and exams on paper, and I actually like that a lot more. In the U.S., everything is digital, and sometimes that stresses me out because I get notifications at all hours. Here I can focus better and enjoy my time without so many outside distractions.
Overall, living in Granada at 21 has been a unique way to end my university years, full of learning, new experiences, and moments I know I’ll remember forever. If you ever get the chance to study abroad, I totally recommend it because it helps you grow not only academically but also personally, and it opens your mind to a much bigger world.